El otro día fui al Museo Interactivo Mirador en el Palacio Carrasco en Viña del Mar, pues lo supe por la revista "In Vite" viendo actividades culturales gratuitas como lo haría un Profesor de Filosofía. Bueno, fui con mi "polola" -para hacer gala del vocablo autóctono- y nos divertimos -bueno, yo- como púberes operando los aparatos y haciendo realidad las leyes físicas ante nuestros ojos, empero, lo interesante de todo esto no es el MIM ni los "jueguitos" para grandes y chicos, sino la maravilla de las leyes físicas y, más aún, la limitación de nuestros sentidos porque como podemos darnos cuenta siempre somos engañados por ellos, siendo que los utilizamos, creemos en ellos y sobre todo confiamos ciegamente (por lo menos la mayoría de la gente).
La problemática es que somos engañados cotidianamente por los objetos del mundo que creemos dominar, pues nuestro entendimiento los ordena, conceptualiza y los hace efectivos para la codificación, lo que significa en términos simples que captamos esos objetos ajenos a nosotros y los entendemos, sin embargo, no es lo que hay afuera. Lo que vemos es lo aparente, una parte de la verdad o realidad de la naturaleza y eso nos limita tanto en cuanto a nuestro conocimiento de las cosas y, cosa más grave los sentimientos y emociones hacia los objetos del mundo; creemos y confiamos en los sentidos y sobre todo en la vista que es nuestra guía. Es el mundo aparente y el real en pugna eterna en nuestras propias narices, donde no podemos hacer mucho puesto que la limitación es evidente: los sentidos son engañados por las leyes físicas que tienen algo que decir.
Entonces me pregunto ¿Debo ser un misólogo, un devoto en la fe, en lo divino, creer ciegamente en la razón o en lo que nos entrega la naturaleza para captarla y codificarla mediante nuestras potencialidades? Debo estar en alerta máxima -razón, sentidos, lo divino- y atender lo máximo que pueda para posibilitar la desvelación de la naturaleza para así entenderla y aprehenderla.
¿Juego yo con la naturaleza o ella juega conmigo? ¿Es tan válido la técnica humana en estas cosas o ayuda a alejarnos de las cosas? El mundo es macro y capto sólo una ínfima parte de él y lo lamentable es que creo conocerlo y, sin embargo, ella misma me engaña. Las cosas son como la Razón lo revela o es que la naturaleza nos engaña siempre con armas que no están a nuestro alcance; eso el ser humano aunque lo sepa se le olvida o lo deja aparte. No sé.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home